Agreement on Agriculture: WTO Delegates Conflate Fair Trade with Market Access, by Maarten H.J. van den Berg

One of the most controversial agreements to be negotiated at the conference of World Trade Organisation (WTO) members this year in Cancun (10-14 September), is the Agreement on Agriculture. The stakes are high, as any revision of the rules pertaining to the trade in agricultural products would most certainly bear consequences for the array of protective measures and subsidies that all members uphold.

Typically, WTO negotiations pit the rich, developed countries in the North against the developing South, with the former pushing for trade liberalisation. This time, however, it is the other way around. It is the poorer countries that are pressing the rich ones, most notably the U.S. and the E.U., to open up their markets.

At least so it seems, as WTO delegates from the South, backed by campaigns and lobby efforts on the part of Northern NGOs, such as Oxfam International, have called on rich countries to stop protecting their heavily subsidised agricultural sectors. Most recently, Brazilian WTO delegate Felipe de Seixas Correa, speaking on behalf of 17 developing countries, warned that without a serious commitment from the U.S. and the E.U. to better market access, the Cancun conference is bound to fail.

Yet as critics of Oxfam’s high profile global trade campaign have already pointed out, those who call for better market access to achieve fair trade for the poor may, in fact, get more than they bargained for. After all, years of subsidy have put the North’s agro-industry in an excellent position to exploit a general agreement on trade liberalisation. The dumping of cheap food has already distorted markets in developing countries, for years, as domestic producers are unable to compete at home, let alone on the world market.

However, the most recent draft of the Agreement on Agriculture, prepared for the Cancun meeting by Carlos Pérez del Castillo, chairman of the WTO’s General Council, has bracketed all references to issues such as agricultural dumping or market concentration. But then, neither does an alternative draft put forward by the Brazil-led group of 17 provide much in the way of addressing these issues.

Hence, the pessimistic conclusion set forth by the Uruguayan authors of the article presented here: fair trade in agricultural produce, let alone sustainable agricultural production will not materialise, as long as WTO delegates, from North and South alike, do not address the damage already done to millions of small producers due to decades of market distorting practices by a few privileged agro-industrial conglomerates.

Maarten H.J. van den Berg
Review of International Social Questions (RISQ): http://www.risq.org

Ed. Note. Please also see:
The Fifth WTO Ministerial Conference;
http://www.wto.org/english/thewto_e/minist_e/min03_e/min03_e.htm
and
The Real Cancun: Behind Globalization's Glitz
by Marc Cooper
http://www.commondreams.org/views03/0905-10.htm
and
Catholic Bishops Speak Out Against Free Trade Area of the Americas (FTAA)
by Raúl Pierri
http://www.commondreams.org/headlines03/0906-07.htm
and
Ethiopia hits out at IMF
http://news.bbc.co.uk/1/hi/business/3198767.stm


3 de septiembre del 2003

El comercio agrícola mundial,entre la Luna y las estrellas
Gerardo Evia y Eduardo Gudynas
Globalización América Latina / D3E.
Uruguay, septiembre del 2003.
http://www.globalizacion.org/

Los trascendidos que llegan de Ginebra dejan saber que el representante de la Unión Europea denunció tácticas de confrontación, conflictos entre el norte y el sur, y el uso de las "clásicas tácticas de buscar las estrellas con la esperanza de conseguir la luna". Esa dura denuncia apuntaba al embajador de Brasil quien, en nombre de 17 países en desarrollo presentaron una propuesta para liberalizar el comercio agrícola. A su vez, en plena sesión de los jefes de delegación ante la Organización Mundial de Comercio (OMC), el representante de Brasil respondió que no estaba en nada interesado en la luna, pero que sí buscaba el acceso a los mercados en Europa y "en otros lugares aquí abajo en la Tierra".

Ese es el tono que está tomando el último tramo de las negociaciones en la OMC a pocos días de iniciarse su nuevo encuentro ministerial en Cancún. El comercio agrícola sigue siendo una cuestión vital, manteniéndose las distancias entre los países desarrollados y las naciones del sur. Pero a pesar de todas las metáforas celestiales que se hacen en los elegantes salones de la sede de la OMC en Ginebra, el debate por momentos parece alejado de la realidad cotidiana del desarrollo rural, donde millones de agricultores viven por cierto muy arraigados a la tierra, y sufren cotidianamente los efectos de un comercio mundial distorsionado.

Al poco tiempo de esos hechos, en la noche del 24 de agosto, el presidente del Consejo General de la OMC, embajador Pérez del Castillo (Uruguay), presentó su "propuesta personal" del borrador para una futura resolución en Cancún. Ese nuevo documento se lanza después de conocerse la propuesta agrícola de Estados Unidos y la Unión Europea , así como de las contraofertas realizadas desde el sur, y sin signos de acuerdos (1). Su contenido no permite encarar la próxima reunión de la OMC con optimismo. Allí queda en evidencia que no se ha avanzado casi nada en acuerdos concretos, y se propone apenas comprometerse en tratar las modalidades para negociar una futura reforma del comercio agrícola. Como ocurrió en Doha, traduciendo el texto, en su esencia se dice que las naciones "negocian cómo seguir negociando". De esta manera el debate se convierte en ejercicios retóricos alejados de las realidades de las familias rurales.

Buscando Un Nuevo Acuerdo En Agricultura

El borrador de la resolución final que se espera aprobar en Cancún, dedica un párrafo al tema agrícola, junto a un anexo con más detalles sobre los futuros compromisos y disciplinas. El párrafo principal dedicado a la agricultura es vago, reiterando los compromisos asumidos en Doha (que también son vagos), se encomienda que una sesión especial del Comité de Agricultura debe acordar "modalidades para mayores compromisos", adoptando una serie de metas ejemplificadas en el Apéndice A. En general las medidas contenidas en el borrador que están analizando los ministros de comercio están más cerca de las propuestas de Washington y Bruselas, que de los reclamos presentados en las contrapropuestas de los países del sur.

En ese anexo presenta los aspectos sustantivos, con secciones referidas al apoyo doméstico, acceso a los mercados, subsidios a las exportaciones y otras medidas. En el primer caso, el borrador repite el compromiso en reducir las ayudas domésticas, tanto el total como los apoyos mínimos, pero en porcentajes que no están determinados y que aparecen entre paréntesis sin contenido. De esta manera no existen compromisos concretos con la llamada "caja azul".

En el caso de los apoyos de la "caja verde", continuarían bajo negociación y no se ofrece ni siquiera la intención de reducirlos. Esas ayudas han sido duramente cuestionados por los gobiernos del Sur, en especial por la estrategia europea de traspasar sus subsidios a ese rubro de manera de poder mantener las ayudas dentro de las regulaciones de la OMC. Mientras la UE abusa de ese mecanismo, las críticas de los gobiernos del sur olvidan que ciertos subsidios son legítimos y deberían ser utilizados (como por ejemplo, para la reconversión agropecuaria abandonando los modos de producción contaminantes).

Sobre el acceso a los mercados, se mantienen muchos paréntesis sin contenido en las fórmulas que se usarán para la reducción de los aranceles. Se presentan algunas medidas positivas, como la posibilidad de mayores plazos de implementación y menores reducciones de aranceles en los países en desarrollo. Además se ofrece el compromiso que "todos los países desarrollados deben buscar proveer accesos libre de aranceles" a un porcentaje a determinar de importaciones provenientes de los países en desarrollo. También se retoma la idea de establecer "salvaguardias agrícolas especiales" desde los países en desarrollo (SSM). Pero en todos estos casos tampoco hay compromisos concretos.

En este caso varios analistas advierten que podría caerse en una situación asimétrica, donde los países ricos mantienen varias de sus protecciones y restricciones en sus mercados, mientras obligan a una mayor apertura en las naciones del sur. De hecho buena parte de las medidas de esa sección se inspiran en la propuesta de Washington y Bruselas.

Sobre los subsidios a las exportaciones, un instrumento sobre el que todos repiten discursos que reclaman su eliminación, no se presentan compromisos concretos. La actual propuesta apenas apunta a eliminar un conjunto de subsidios que afecten "productos de particular interés para los países en desarrollo", aunque no se determinan los plazos ni los productos. Los demás bienes permanecerán bajo negociación. Nuevamente no se ofrecen compromisos concretos. Las naciones ricas podrán mantener sus subsidios a las exportaciones, mientras que difícilmente podrán intentarlo las naciones del sur, las que cuentan con recursos muy reducidos. Para complicar más las cosas, las medidas propuestas pueden crear divisiones entre las naciones del Sur, ya que deberán determinar cuáles serán los productos que se incorporarán a la categoría de "particular interés". Esa división puede avivarse por la posibilidad de otras condiciones especiales para los países menos desarrollados y los recientemente ingresados a la OMC, entre los que se destaca China.


Con Los Pies En La Tierra

Frente al borrador de resolución, varios países en desarrollo elevaron fuertes cuestionamientos en el seno de la OMC, mientras recibía muestras de apoyo desde los Estados Unidos y la Unión Europea. La sección sobre comercio agrícola fue criticada por México, Argentina, India y otras naciones, apelando a calificativos como "inaceptable" y "ambigua". El embajador de Brasil, Luiz Felipe de Seixas Correa, sostuvo que el borrador "no ofrece una aproximación balanceada, y se queda corto con el mandato de Doha sobre agricultura", ya que otorga prioridad a las perspectivas de los países desarrollados, en especial EE UU y la UE, los dos grandes subsidiadores. Agregó que el borrador debe sufrir modificaciones sustanciales para evitar un fracaso. Varias naciones centroamericanas apuntaron en el mismo sentido, en especial alertando sobre la situación de las economías campesinas.

Más allá de estos cuestionamientos, buena parte de las posiciones de los gobiernos de América Latina siguen atrapadas en una visión tradicional del desarrollo rural y el comercio agropecuario. Mientras sus diplomáticos se florean con sus dichos sobre las estrellas y los planetas, las realidades terrenales son mucho más graves: el comercio agrícola mundial está fuertemente distorsionado, y la peor parte la llevan millones de agricultores en los países del Sur. América Latina ha sufrido esos problemas durante décadas, y sus efectos han contribuido a reconfigurar todo el sector, diezmando a los productores rurales más pequeños y provocando distorsiones en los mercados de alimentos nacionales.

El actual borrador está muy lejos de promover un desarrollo agropecuario sostenible, no sólo en el propio capítulo agrícola, sino también en las medidas propuestas en cuestiones asociadas, como los derechos de propiedad intelectual. No se abordan adecuadamente los temas comerciales - al tiempo que tenían lugar estos debates en la OMC, un reporte de Oxfam alertaba que los países ricos dedicaban mil millones de dólares por día a los subsidios agropecuarios. Eso explica que el dinero invertido en los ganados del Norte sea mucho más que el ingreso de las familias pobres del Sur. Estas enormes distorsiones no son atacadas adecuadamente en el nuevo borrador. Tampoco se incorporan otras dimensiones especialmente importantes para el desarrollo agropecuario, como la social y la ambiental. Bajo estas condiciones, la posibilidades de éxito en Cancún se alejan día a día, a medida que se aproxima el inicio de ese evento. Ojalá que todas las invocaciones a la Luna y las estrellas permitan que los gobiernos busquen objetivos con mayor altura, que sirvan para mejorar las condiciones de vida en nuestra propia tierra.

(1) Las anteriores propuestas se analizaron en La Insignia: La propuesta agrícola de Washington y Bruselas, 18 de agosto, http://www.lainsignia.org/2003/agosto/econ_009.htm
y
Una contrapropuesta sobre comercio agrícola, 25 de agosto. http://www.lainsignia.org/2003/agosto/econ_013.htm

La Insignia:
http://www.lainsignia.org